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Todas las guías · Actualizado: 2026-10-12

Cómo saber si una tienda online es fiable: 7 comprobaciones antes de pagar

Las tiendas falsas ya no parecen falsas. Tienen la historia de una familia, la foto de los dueños, una liquidación por cierre y anuncios en Facebook e Instagram. La historia y las fotos se hacen con inteligencia artificial en minutos. Lo que llega a casa, cuando llega, es un artículo barato que no se parece en nada a la imagen, y devolverlo cuesta más de lo que vale.

El aspecto de una web ya no prueba nada. Lo que una tienda no puede falsificar es lo que está fuera de sus páginas: cuándo se registró el dominio, si la empresa existe, qué dicen otras personas. Estas 7 comprobaciones llevan unos 5 minutos. Ninguna prueba por sí sola que una tienda sea una estafa; varias juntas deberían hacerte parar.

1. ¿Qué edad tiene el dominio?

Una tienda que dice existir «desde 1987» o «desde hace tres generaciones», en un dominio registrado hace dos meses, es la señal más clara que hay. La fecha de registro es pública y la tienda no puede cambiarla.

Un dominio nuevo, por sí solo, no prueba nada: todas las tiendas honradas fueron nuevas alguna vez. Un dominio nuevo y una historia antigua es una contradicción, y eso es lo que cuenta.

2. ¿Quién es el vendedor?

En la Unión Europea, una tienda online tiene que decir quién es: el nombre de la empresa, un domicilio, un correo y el número de identificación fiscal (NIF). Búscalo en el pie de página, en las condiciones y en la página de contacto.

3. ¿Qué dicen fuera de la tienda?

Las opiniones de la web de la tienda las escribe la tienda. Busca el nombre en otros sitios:

Que no haya ningún resultado, para una tienda que dice tener años de clientes, también es una respuesta.

4. Las fotos y la historia

Guarda la foto de un producto y busca por imagen (Google Lens, TinEye). Si el mismo vestido aparece en un mercado online por la décima parte del precio, de ahí saldrá tu pedido.

Cuidado con las historias que emocionan: el negocio familiar que cierra después de 40 años, la artesana que se jubila, las últimas piezas. Es el guion más usado, porque explica el descuento del 70% y te mete prisa.

Las fotos de los dueños no prueban nada: la inteligencia artificial también las hace. No cuentes con ellas, ni a favor ni en contra.

5. El precio y la prisa

6. Las devoluciones, antes de comprar

En la Unión Europea tienes 14 días para desistir de una compra online, sin dar motivos. Pero ese derecho solo vale algo si hay un vendedor real a quien devolver.

Lee la política de devoluciones y busca: la dirección a la que se devuelve (si está en otro continente, los gastos de envío son tuyos y muchas veces cuestan más que el artículo), quién paga, y cuánto tarda el reembolso. Una política sin dirección no es una política.

Si el artículo viene de fuera de la Unión Europea, pueden cobrarte IVA y tasas en la entrega.

7. La forma de pago

Paga con tarjeta, con una tarjeta virtual (la de la app de tu banco) o con PayPal. Si el artículo no llega, o no se parece en nada a lo anunciado, puedes pedir a tu banco la devolución del cargo (chargeback) o abrir una disputa en PayPal. No está garantizado, pero es un camino.

Nunca pagues por transferencia bancaria ni por Bizum a un particular, y desconfía cuando el pago con tarjeta «no funciona» y la tienda propone otra forma. En una transferencia, el dinero se ha ido.

Lo que Excubitor muestra hoy sobre una tienda

Escribe el dominio de la tienda aquí abajo. Es gratis, sin registro, y solo leemos lo que es público. Hoy la comprobación muestra la fecha en que se registró el dominio (cuando el registro la publica), lo que la página de inicio dice sobre quien vende (NIF, contactos, términos, devoluciones), si alguien puede enviar correos haciéndose pasar por esa tienda (útil cuando llega un correo «tu pedido está retenido, paga la tasa») y si el certificado es válido.

Lo que no muestra: si el producto es bueno, si las fotos son reales, o si la tienda te devolverá el dinero. Ninguna herramienta ve eso desde fuera. Y el candado de la barra de direcciones solo significa que la conexión está cifrada: las tiendas falsas también lo tienen.

Si ya compraste

  1. Guárdalo todo: el anuncio, la página del producto, el correo del pedido y fotos de lo que llegó. En capturas de pantalla, porque la tienda puede desaparecer.
  2. Escribe a la tienda pidiendo el reembolso, con un plazo. Un correo basta: es la prueba de que lo intentaste.
  3. Pide a tu banco la devolución del cargo, o abre la disputa en PayPal. Hazlo pronto: hay plazos, y el banco te dice cuáles.
  4. Denuncia el anuncio en la red social donde lo viste, para que deje de llegar a otras personas.
  5. Reclama ante la oficina de consumo de tu municipio o comunidad, y denuncia ante la Policía o la Guardia Civil. Si la tienda es de otro país de la Unión Europea, el Centro Europeo del Consumidor ayuda sin coste.

Y cuéntaselo a quienes te rodean, sobre todo a quien lleva poco tiempo comprando online: estas tiendas están hechas para esas personas.

Si tienes una tienda de verdad

Las tiendas honradas pierden cuando la gente deja de confiar en las tiendas pequeñas. Hazte fácil de comprobar: nombre de la empresa, NIF, domicilio y dirección de devoluciones en el pie de página, un correo en tu propio dominio, y protección contra correos falsos en tu nombre.

SPF, DKIM y DMARC paso a paso (los valores sirven para cualquier dominio)